La Librería Social de Fundación Juanjo Torrejón vuelve este mes con una recomendación literaria que invita a reflexionar y mirar la realidad desde nuevas perspectivas. En nuestro compromiso por acercar lecturas significativas y dar a conocer este espacio, compartimos la reseña de «rraiz», de «Un recuerdo navideño» de Truman Capote, una obra que no deja indiferente y que nos anima a pensar en lo que somos y en lo que construimos.
«No todas las Navidades tienen por qué estar llenas de nieve y renos. En otras, más cercanas y lógicas, apenas brilla una suave escarcha en la madrugada. Pero no importa, es suficiente para abrirnos los poros con su magia blanca y llenarnos los pulmones de emociones. Así es este Recuerdo Navideño de Truman Capote, el de una navidad sureña, casi cálida, llena de agua, amor y dulzura.

Sus únicos personajes son un niño y una anciana, que viven emocionados cómo se acerca la Navidad cada fin de año. Miran con ansia cómo pasan todos los meses hasta que por fin llega noviembre, la época de recoger la fruta con las que cocinarán cientos de tartas para regalar el día de Nochebuena. La magia de la Navidad se extiende para ellos a lo largo de todos los meses del calendario. Calientan su horno, piensan en la forma de las tartas, escogen a los mejores amigos que se merezcan ese año recibir su trofeo. Ahorran cada centavo de la compra en una hucha con la que pagarán los sellos de las cajas en las que enviarán sus preciadas tartas, comprando lápices de colores con los que adornarán cada caja.
No creo que haya un espíritu navideño más profundo ni más sincero. El que arde en el fuego de una casa humilde. El que habita en el corazón de quien sólo sabe querer.
No deberíamos permitir que los niños pierdan su ilusión, tendríamos que dejarles disfrutar de sus pequeños mundos fantásticos mientras aún son niños y niñas. Ese es su mayor tesoro, el que se permiten el lujo de derrochar a manos llenas porque sí, sin ser conscientes del todo lo que vale, simplemente porque pueden hacerlo. No se raciona lo que es importante: la ilusión se regala, se comparte, se entrega sin medirla. Como los besos, como las caricias, como la amistad sin minúsculas. No debería haber nada que nos reconforte más que ver la ilusión reflejada en unos ojos enormes, abiertos de par en par para descubrir un mundo en el que todo es aún limpio y suave, cuando aún se acepta que todo va a durar para siempre.
Sirva este minúsculo texto como homenaje a Truman Capote que escribió este dulce recuerdo navideño en 1956, imaginando seguramente cómo podría ser la vida feliz de un niño en su casa de campo, añorando un cariño del que nunca disfrutó. Hijo de un padre negligente y una madre que nunca debió serlo, creció apenas sin amigos y sufrió todo tipo de rechazos a lo largo de toda la vida. Sin embargo, este relato es capaz de demostrar cómo siguen naciendo hojas incluso de los troncos más maltratados. Truman Capote hubiera cumplido este mes de septiembre 101 años. La bondad que destilan sus cuentos es eterna.»
Esta lectura forma parte de nuestra propuesta cultural, diseñada para acompañar con quienes nos visitan historias que dejan huella y, al mismo tiempo, fortalecer el propósito de nuestra Librería Social: transformar la pasión por los libros en apoyo directo a los proyectos sociales de Fundación Juanjo Torrejón.


